¿Cómo prepararte para un rinoplastia?
Antes de programar la rinoplastia, debes reunirte con el cirujano para analizar los factores importantes que determinan si es probable que la cirugía funcione bien para ti. Esta consulta generalmente incluye:
Tu historial médico
La pregunta más importante que te hará el cirujano es sobre su motivación para la cirugía y sus objetivos. También te hará preguntas sobre su historial médico, incluido un historial de obstrucción nasal, cirugías y cualquier medicamento que tome.
Si tienes un trastorno hemorrágico, como hemofilia, es posible que no seas candidato para la rinoplastia.
Un examen físico
El médico realizará un examen físico completo, incluidas las pruebas de laboratorio, como los análisis de sangre. También examinará tus rasgos faciales, el interior y el exterior de su nariz.
El examen físico ayuda al cirujano a determinar qué cambios deben realizarse y cómo sus características físicas, como el grosor de la piel o la fuerza del cartílago al final de su nariz, pueden afectar sus resultados. El examen físico también es crítico para determinar el impacto de la rinoplastia en su respiración.
Fotografías
Alguien del consultorio tomará fotografías de su nariz desde diferentes ángulos. El cirujano puede usar software para manipular las fotos para mostrarle qué tipos de resultados son posibles. El médico usará estas fotos para evaluaciones antes y después, referencias durante la cirugía y revisiones a largo plazo.
Lo más importante, las fotos permiten una discusión específica sobre los objetivos de la cirugía.
Ampliación de tus expectativas
Debes manifestarle al cirujano sobre tus motivaciones y expectativas. Él te explicarán qué puede y no puede hacer la rinoplastia por ti y cuáles podrían ser los resultados. Es normal sentirse un poco cohibido al hablar sobre su apariencia, pero es muy importante que seas abierto/a con el cirujano acerca de tus deseos y objetivos para la cirugía.
Si tienes un mentón pequeño, el cirujano puede hablar acerca de realizar una cirugía para aumentar su mentón. Esto se debe a que una barbilla pequeña creará la ilusión de una nariz más grande. No es necesario someterse a una cirugía de mentón en esas circunstancias, pero puede equilibrar mejor el perfil facial.
Durante los primeros días después de la anestesia, es posible que tengas fallas de memoria, un tiempo de reacción más lento. Por lo tanto, haz programación para que un familiar o amigo te acompañe para ayudarte con las tareas de cuidado personal mientras te recuperas de la cirugía.
Alimentación y medicamentos:
Evita los medicamentos que contienen aspirina o ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) durante dos semanas antes y después de la cirugía. Estos medicamentos pueden aumentar el sangrado. Tome sólo aquellos medicamentos aprobados o recetados por el cirujano. También evite los remedios herbales y los suplementos de venta libre.
Sigue una dieta balanceada y saludable, esto ayudará una recuperación más rápida. Si fumas, deja de fumar. Fumar ralentiza el proceso de curación después de la cirugía y puede aumentar la probabilidad de contraer una infección.