Blefaroplastia, vivacidad en tu mirada
Siempre se ha dicho que los ojos son el reflejo del alma, sin embargo, con el paso del tiempo, sucede con frecuencia que nuestra mirada pierde vivacidad, transmite cansancio, tristeza, o enojo, cuando nuestros sentimientos son en realidad muy distintos. Es por eso que la Blefaroplastia es hoy en día una de las cirugías más apetecidas de la última década dentro de los procedimientos estéticos faciales, ya que devuelve a los ojos el aspecto juvenil que van perdiendo con los años. Es una cirugía donde básicamente se remueve el exceso de piel, músculo y grasa de los párpados superiores e inferiores, mejorando visiblemente su aspecto.
Sin embargo, uno de los temores que detienen a los pacientes al momento de decidirse por esta cirugía es un resultado insatisfactorio y las cicatrices que puede generarle. Por eso, para evitar un mal procedimiento, lo primero es asegurarse de elegir una clínica integrada por un equipo de cirujanos profesional, con buenas referencias y una experiencia amplia en esta cirugía.
Por otra parte, aunque la Blefaroplastia es una cirugía ambulatoria, que se practica cada vez con mayor frecuencia y que tiene un alto nivel de satisfacción entre nuestros pacientes, los cuidados en la recuperación por parte del paciente, son casi tan importantes como la intervención del cirujano.
Por su parte, el cirujano realizará un previo estudio de la zona, que determinará cómo se procederá el día de la cirugía; se asegurará de hacer la incisión en el lugar menos visible del párpado, tanto si se trata del superior como del inferior; cerrará con la mayor precisión las heridas, y se mantendrá al tanto de la recuperación del paciente después de darle las indicaciones y cuidados que deberá tener en casa por los próximos meses.
Por parte del paciente, entre los cuidados que debe tener están evitar tensionar la zona, asistir cumplidamente a las revisiones de la cicatrización, usar protector solar siempre, realizar los masajes indicados por el especialista y mantener una hidratación y alimentación adecuadas.
Es importante aclarar que, dado que se trata de una intervención quirúrgica, las cicatrices no se pueden evitar. Sin embargo, las quejas sobre de su visibilidad, son realmente escasas. La piel del párpado al ser una de las más delgadas de nuestro cuerpo, hace que pasen desapercibidas.
Por último, hay que tener en cuenta que la inflamación principal bajará hacia las dos o tres semanas después de la cirugía. Sin embargo, las cicatrices maduran desde seis meses hasta un año después. En Better Silhouette aconsejamos siempre esperar pacientemente el resultado definitivo después de pasado este tiempo.