¿Qué hacer durante el periodo de recuperación?
El proceso de recuperación, tras ser efectuada una cirugía plástica, representa un tiempo vital, esencial y necesario para que la intervención quirúrgica se concrete en todo un éxito. La persona debe descansar y afrontar un tiempo de reposo. Gracias a ello, las heridas logran cicatrizar y se consolidan las modificaciones realizadas en el cuerpo humano.
Mucho se dice sobre el proceso de recuperación. Se habla por ejemplo de cómo debe dormir la persona, el tipo de alimentación que favorece a su cuerpo, entre otros detalles como lo es el referente al aseo personal, las posiciones en las que debe permanecer la persona y el abstenerse de realizar actividades deportivas.
Gracias a estos consejos la persona puede afrontar el periodo de recuperación con mayor facilidad, además de estar alerta a cualquier tipo de síntoma que implique presentarse de inmediato a urgencias. De manera que todo se simplifica en cuidar bien del cuerpo y esperar a que el mismo cuerpo logre su misma labor de restablecerse.
Más allá de los tradicionales consejos
El tiempo de recuperación es tan necesario, que por lo mismo es prudente realizar una cirugía en determinado momento, como lo pueden ser las vacaciones. Las empresas e instituciones por lo general no suelen conceder permisos para cuidados operatorios de cirugías plásticas, porque se suele estimar que son intervenciones que tiene que ver con la vanidad.
Así que en cierta medida muchas personas se ven obligadas a sacrificar sus vacaciones anuales para poder recibir el tratamiento. Aún así, a veces este tiempo de recuperación se prolonga. Tanto así que a veces que los pacientes se ven obligados a pedir la prorroga, por los días adicionales que el mismo cuerpo requiere para cicatrizar y estabilizarse.
Más allá de todos los consejos tradicionales, existe un factor muy importante que debe predominar durante este proceso. Y este tiene que ver con la calma, serenidad y paciencia que debe representar la persona. Porque existe un problema muy enorme en el proceso de recuperación cuando la persona empieza a afrontar cuestiones como el estrés y ansiedad.
Despejar la ansiedad
De hecho, por cuestiones metabólicas la persona afrontará de una dosis de ansiedad. Una ansiedad que en cierta medida viene regulada por la dosis de anestesia utilizada durante la cirugía, como también por todos los medicamentos que debe administrarse a sí mismo la persona.
Es natural que la persona padezca de ansiedad, porque su mismo cuerpo está afrontando diversos factores. El primero de ellos es por supuesto la ansiedad natural que tiene el cuerpo de cicatrizar, mientras que el otro tiene que ver con el modo en que la persona asimila la modificación que ha afrontando.
¿Cómo hacer entonces para afrontar esta ansiedad si no se puede recurrir a la actividad física? Lo primero que debe realizar una persona es mantener su mente despejada y organizada, reconociendo que inexorablemente tiene que afrontar el tiempo de recuperación tal como lo recomendó el cirujano.
Es entonces esencial que la persona tenga en claro que se trata de un periodo de descanso y no ofuscarse porque no esté invirtiendo su tiempo de manera productivo.
Dedicarse al descanso
Por eso, existe una única solución para mantenerse en calma y al margen del estrés y la ansiedad. Y esta solución no es otra que disfrutar del ocio. Este será un tiempo prudente para que la persona disfrute de actividades como ver películas en casa, leer libros, pintar, dedicarse a tejer en crochet, entre otras actividades.
La idea es que puedas enfocarte en tus propios hobbies para que tengas tu mente centrada, evitando pensar en el malestar que afronta tu cuerpo durante la cicatrización. Enfocarte en estas actividades anularán el sufrimiento y ansiedad natural que estás afrontando; aspectos que en gran medida pueden desviar tu tranquilidad emocional y repercutir en tu cuerpo.
Eso mismo fue lo que le ocurrió a la artista Frida Kahlo durante su tiempo de recuperación en camilla, tras haber afrontado el cruel accidente que perturbó su vida por completo. Quizá incluso, igual que ella, está sea la oportunidad para que ese don que tienes dormido salga a flote.
De ser posible es importante complementar el periodo de recuperación, una vez esté completado, con diversas salidas donde la persona pueda dejar de lado esos días de reposos y “encierro” en casa. Eso es precisamente lo que ofrecemos en nuestra clínica, al crear planes para los pacientes que se complementan con el turismo.
Se trata de una estrategia necesaria para que la persona pueda despejar su mente y terminar de asumir su nueva condición. Todo se sintetiza entonces en aprender a disfrutar de los días de reposo y permitir que estos estén matizados de prudente diversión y grata tranquilidad.